
"Imágenes de sus cómics, que entre otras cosas incluyen bestialismo", según El País. :P
El dibujo que aquí presentamos no es obsceno, ya que puede leerse como una parodia política: la niña que yace de rodillas en el suelo representa a Christopher Handley, un ciudadano estadounidense de 39 años de edad habitante de Ohio aficionado al rorikon manga, mientras que el perro que fornica ávidamente con ella representa al sistema de justicia estadounidense que lo condena por poseer dicho tipo de revistas. :P
¿Qué pasa en los Estados Unidos que es moralmente aceptado condenar a una persona a pasar tiempo en la cárcel por poseer imágenes sexualmente explícitas de adolescentes y de niñas FICTICIAS? O_O
Aunque Christopher Handley, siguiendo el consejo de su abogado, se declaró culpable de "posesión de representaciones visuales obscenas de abuso sexual de niños" (possessing obscene visual representations of the sexual abuse of children), de todos modos Handley iba a ser condenado por "posesión de pornografía infantil" según los lineamientos de la "Acta de Protección (a los niños)", aprobada en 2003, bajo la administración del presidente fascista George W. Bush.
Esta acta, define como "pornografía infantil":
Cualquier descripción visual como una imagen de computadora o una imagen generada por computadora que sea o parezca una forma virtualmente indistinguible de un menor (de 18 años) involucrado en conductas sexualmente explícitas
No importa si "el menor" sea real o sea ficticio, es decir, que sea fruto de la imaginación del dibujante. O_O
A pesar de que, en 2002, la Suprema Corte de los Estados Unidos declaró insconstitucional la "Acta de prevención de la pornografía infantil" de 1996, la "Acta de protección" de 2003 no ha sido evaluada por la Suprema Corte todavía.
El punto débil de la aplicación de esta acta jurídica radica en la definición de "obsceno", que se obtiene aplicando el "Test de Miller", el cual abarca tres aspectos:
1. Si la "persona promedio" (average person), aplicando los "estándares comunitarios contemporáneos" (contemporary community standards), puede encontrar que la obra, en su totalidad, llama al "interés lascivo" (prurient interest)
2. Si la obra describe (textual o visualmente), de una "manera ofensiva evidente" (patently offensive way), conductas sexuales o conductas excretorias definidas específicamente por la ley aplicable del estado, y
3. Si la obra, en su totalidad, carece de valor literario, artístico, político o científico.
Uno de los descubrimientos más interesantes de mi investigación sobre el rorikon como imaginario sexual acerca de niñas y de adolescentes en el manga japonés, fue que una gran cantidad de representaciones que pertenecen al rorikon manga son parodias de situaciones presentes tanto en otro tipo de mangas, como en las series de anime, de televisión y los videojuegos.
Obviamente, la "persona promedio" estadounidense nunca podría entender que la siguiente imagen, por ejempo, es una parodia de diversas situaciones provenientes de dos películas de anime producidas por el Studio Ghibli: Tonari no Totoro y Sen to Chihiro no Kamikakushi.

Los aspectos que se parodian en esta imagen es que Sen, la niña de 10 años de edad protagonista de Sen to Chihiro no Kamikakushi, es fornicada por Totoro, personaje central de Tonari no Totoro, el animal que yace debajo de ella.
La acción sexual entre los dos está completamente justificada: Sen trabaja en un baño termal japonés (sento) en el que se ofrece distintos servicios a los clientes, en su mayoría divinidades provenientes del imaginario shintoísta, entre los que se encuentran, aseo personal, comida y bebida, así como, se intuye en la trama de la película, algunos servicios sexuales.
Totoro es una deidad shintoísta del bosque a quien sólo pueden ver las niñas, según la trama de la película a la que pertenece, por lo tanto, el encuentro físico y sexual que describe la imagen es posible: Sen ofrece sus servicios sexuales a Totoro ya que en el baño termal en el que trabaja, ella es la única niña.
Una vez descifrado el marco referencial y las intertextualidades que presenta dicha imagen, deberíamos preguntarnos: ¿esta imagen llama al "interés lascivo", describe de una "manera ofensiva evidente" el contacto sexual, o carece de valor literario, artístico, político o científico?
Sin duda, el estadounidense promedio, ignorante, temeroso y fácilmente manipulable, diría que sí. Sin embargo, un otaku estadounidense promedio tendría una opinón sumamente diferente. Esta es la contrapoición de opiniones que se debe de hacer la próxima vez que se condene a algún consumidor de rorikon manga en los Estados Unidos.
El resto de nosotros, debemos seguir difundiendo la cultura otaku, en todas sus dimensiones, para lograr que los "estándares comunitarios contemporáneos" cambien, y finalmente, se desista de criminalizar el rorikon anime-manga-videojuegos.
Saludos.
